
La vida en la finca
Siempre nos alegra conocer personas que comparten nuestro amor por este trabajo. Ya sea en los invernaderos, en la sala de postcosecha o en la oficina, encontrarás espacio para aprender, trabajo del cual sentirte orgulloso y un lugar para construir una carrera duradera.




Cómo cultivamos
Cultivado a mano
Cada tallo es sembrado, cuidado, cosechado y empacado a mano, sin prisas jamás.
Firmado con orgullo
Cada ramo sale de la finca con la firma de la persona que lo empacó.
Un cuidador dedicado
Cada cama de rosas es atendida por una persona específica que la conoce íntimamente.
Cómo cuidamos a nuestra gente
Para nosotros, un salario justo es solo el comienzo. Un médico visita la finca dos veces al mes para velar por la salud de cada empleado, y los dentistas y optometristas acuden con la misma regularidad. Varios miembros del equipo están capacitados en primeros auxilios, y todos los días se sirve una comida saludable en la finca. Además de esta atención, contamos con programas sociales que apoyan a nuestra gente y a sus familias. Alrededor del 60 por ciento de nuestros empleados son mujeres, muchas de ellas jefas de familia, y la rotación de personal es muy baja. La gente se queda con nosotros durante años y se enorgullece genuinamente de las rosas de jardín que cultivan.
Darles un sueldo a las mujeres ha cambiado la dinámica social en la Colombia rural.
Jose R. Azout, Fundador
400+
Miembros del equipo
~60%
Mujeres en nuestro equipo
20+
Años de crecimiento
52
Semanas de trabajo al año
Únete a nosotros
Cuéntanos un poco sobre ti y nos pondremos en contacto. Aceptamos consultas tanto en inglés como en español.